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Empezar un nuevo camino

  • info593312
  • 23 ene
  • 3 Min. de lectura

Para tomar un nuevo camino, muchas veces es necesario cruzar uno antiguo. Ese camino previo puede guardar recuerdos valiosos, pero también experiencias que preferiríamos no volver a pensar. Aun así, hoy la decisión es clara: comenzar un nuevo camino. Iniciamos un año nuevo del cual no sabemos cómo será, no tenemos claridad sobre lo que vendrá ni control sobre el futuro.


Algunos buscan respuestas consultando supuestos videntes o adivinos; otros comienzan cada mañana leyendo el horóscopo para saber cómo será su día. La verdad es que todos, de una u otra manera, quisiéramos saber cómo será este nuevo año 2026. Sin embargo, como el futuro nos es desconocido, la mejor decisión es depositarlo todo en las manos de Dios y descansar en Él con fe y esperanza.


Empezar un nuevo camino implica orar y confiar, aun cuando existan dudas. La Palabra en el Salmo 37:5 nos anima diciendo: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él, y Él hará” 

Empezar un nuevo camino también significa activar el “GPS” correcto. En la vida, necesitamos dirección para avanzar con claridad y discernir las interrupciones o desvíos que puedan surgir. La Palabra de Dios, que es la Biblia y el Espíritu Santo son nuestro mejor GPS. Isaías 30:21 nos recuerda: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas estas palabras: ‘Este es el camino; anden por él, ya sea que vayan a la derecha o a la izquierda’.”Y Jesús afirma en Juan 16:13: “Cuando venga el Espíritu de verdad, Él los guiará a toda la verdad.”


Empezar un nuevo camino es, en cierto sentido, caminar con los ojos vendados, pero confiando en que otro guía cada paso. Esa confianza nos permite avanzar seguros, protegidos y con la certeza de llegar al destino. Por eso Proverbios 3:5–6 nos exhorta: “Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.”


Empezar un nuevo camino también requiere preparar nuestro equipaje interior: fuerza, energía y fe. Cuando lleguen el desánimo, el cansancio o el agotamiento, recordemos la promesa de Isaías 40:31: “Los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas.” En medio del ruido y las rutinas aceleradas, Dios nos concede tiempos de refrigerio personal y espiritual para renovarnos.


Empezar un nuevo camino implica estar alerta ante los peligros y las tentaciones de tomar atajos que nos desvíen. La Escritura nos advierte claramente en 1 Pedro 5:8: “Sean sobrios y velen. Su adversario, el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar.” Habrá peligros que no podremos evitar ni ignorar, por eso debemos prepararnos y armarnos con la armadura de Dios. El apóstol Pablo nos anima en Efesios 6:11–12 a vestirnos de toda la armadura de Dios para poder resistir las artimañas del enemigo.


Empezar un nuevo camino genera expectativas, sorpresas y experiencias hermosas, pero también preocupaciones por el desconocimiento de los detalles y la falta de perspectivas claras. En esos momentos, Isaías 55:8–9 nos recuerda que los pensamientos y caminos de Dios son más altos que los nuestros. Y el apóstol Pablo añade en 2 Corintios 5:7 que, cuando el futuro no es claro, “andamos por fe, no por vista.”


Empezar un nuevo camino requiere encender el motor y comenzar la aventura con pasión y optimismo. Dios promete Su fidelidad durante todo el trayecto. A través del profeta Jeremías nos asegura: “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11). Nuestra responsabilidad es esforzarnos y avanzar con valentía, como nos anima Josué 1:9: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente… porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.”


Y recuerda: todo lo que hagas en este camino, hazlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Colosenses 3:23).

Que Dios te bendiga y te guíe en este nuevo comenzar, mientras das cada paso en este nuevo camino.


Heriberto Ayala

 
 
 

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