El camino que Jesus preparo para nosotros
- info593312
- 19 mar
- 2 Min. de lectura

En la vida, todos estamos caminando hacia algún destino. Algunos avanzan con seguridad, otros con dudas, y muchos sin saber exactamente hacia dónde van. Pero la buena noticia del evangelio es que no estamos solos ni perdidos: Jesús ya preparó el camino para nosotros si creemos en El.
Antes de que entendiéramos nuestra necesidad, Él ya había trazado una ruta de salvación, esperanza y vida eterna. No es un camino improvisado ni incierto; es un camino seguro, lleno de propósito y amor.
La Biblia nos recuerda en Juan 14:6:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”
Jesús no solo nos mostró el camino, Él mismo es el camino. En Él encontramos dirección cuando estamos confundidos, paz cuando hay tormenta y propósito cuando sentimos un vacío.
Este camino no fue fácil. Fue preparado con sacrificio, con una entrega total en la cruz. Cada paso que Jesús dio hacia el Calvario fue pensando en nosotros. Como dice Isaías 53:5:
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados… y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Gracias a ese sacrificio, hoy tenemos acceso a una nueva vida. Un camino que no está basado en nuestras fuerzas, sino en Su gracia.
Además, no caminamos solos. En Salmos 119:105 leemos:
“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” Dios nos guía día a día, iluminando nuestro andar, mostrando por dónde ir y advirtiéndonos cuando nos desviamos. Su palabra es nuestra guía que nos mantiene firmes en el camino correcto.
Seguir a Jesús no significa que nunca enfrentaremos dificultades, pero sí significa que nunca estaremos sin dirección. Él va delante de nosotros, abriendo puertas, quitando obstáculos y sosteniéndonos en cada paso.
Acabo de enterarme que una hermana de mi antigua iglesia falleció hoy a los 44 años. Ella lucho contra una enfermedad por bastante tiempo. Pero ella se aferró a Dios con todo su ser y se entrega a su voluntad. Dios preparo un camino para ella, aunque no fue el mismo que nosotros hubiéramos elegido. Pero Cristo ya camino delante de ella para preparar su morada.
Hoy es un buen momento para preguntarnos:
¿Estoy caminando en el camino que Jesús preparó para mí, o estoy tratando de abrir mi propio camino?
Si por algún motivo de has alejado de Cristo, volver a Él siempre es posible. Su camino sigue abierto, lleno de gracia, perdón y nuevas oportunidades. El esta esperándonos para mostrarnos su camino.




Comentarios